Predicciones del dólar en Perú para 2026

Las predicciones para el precio del dólar en Perú durante 2026 apuntan, en términos generales, a un escenario de estabilidad con fluctuaciones moderadas, aunque con episodios puntuales de volatilidad asociados principalmente al proceso electoral y al contexto económico global. Partiendo de los niveles actuales cercanos a S/ 3.35, la mayoría de analistas estima que el tipo de cambio cerrará el año en un rango que va desde S/ 3.40 hasta S/ 3.55, dependiendo de cómo evolucionen los factores internos y externos.

El consenso del mercado es que la economía peruana mantiene fundamentos sólidos —superávit comercial, elevadas reservas internacionales y un sistema financiero estable—, pero 2026 será un año particularmente sensible por las elecciones presidenciales, un evento que históricamente ha generado presiones alcistas sobre el dólar.


Escenario base: estabilidad cambiaria con ligera depreciación

El escenario considerado como base por la mayoría de instituciones financieras proyecta un cierre del dólar entre S/ 3.43 y S/ 3.50 hacia fines de 2026. Este rango se sustenta en varios factores clave:

  • Un superávit comercial persistente, impulsado por exportaciones mineras y agroindustriales.
  • Reservas internacionales netas superiores a los US$ 95 mil millones, que brindan amplio margen de maniobra a la autoridad monetaria.
  • Una política activa de intervención cambiaria por parte del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

Las encuestas de expectativas del propio BCRP, así como las proyecciones de bancos líderes como BCP y BBVA, coinciden en que el sol peruano podría mostrar una ligera depreciación controlada, más por prudencia política que por debilidad económica real.

Además, el BCRP ha demostrado en años recientes que no permite movimientos bruscos del tipo de cambio. En 2025, por ejemplo, defendió un piso cercano a S/ 3.36, evitando una apreciación excesiva del sol que pudiera afectar la competitividad de los exportadores.


El rol del BCRP en 2026: ancla de estabilidad

Uno de los principales factores que explican la confianza del mercado es la credibilidad del BCRP. Para 2026, se espera que la entidad continúe:

  • Interviniendo en el mercado spot y de derivados.
  • Suavizando episodios de volatilidad extrema.
  • Evitando tanto caídas abruptas como alzas desordenadas del dólar.

Este rol será especialmente relevante durante los meses previos y posteriores a las elecciones, cuando la incertidumbre política suele generar una mayor demanda de dólares como activo de refugio.


Riesgos de subida: elecciones y factores externos

Aunque el escenario base es de estabilidad, existen riesgos claros de un repunte del dólar, especialmente en determinados momentos del año.

1. Elecciones presidenciales 2026

Históricamente, los procesos electorales en Perú han generado lo que los analistas denominan un “valle depreciativo” del sol. En este contexto:

  • La incertidumbre sobre el rumbo económico del próximo gobierno eleva la dolarización de portafolios.
  • La aparición de candidatos con discursos antimercado puede acelerar la salida de capitales de corto plazo.
  • El dólar podría subir temporalmente a niveles de S/ 3.60 a S/ 3.70, según estimaciones de BCP y BBVA en escenarios post-electorales.

Es importante destacar que estos movimientos suelen ser transitorios, siempre que no se materialicen cambios estructurales adversos en la política económica.

2. Factores internacionales

El segundo gran foco de riesgo proviene del exterior. Entre los elementos más relevantes se encuentran:

  • Tasas de interés elevadas por parte de la Reserva Federal (FED), que fortalecen al dólar a nivel global.
  • Caídas en los precios de los commodities, especialmente metales, que afectan los ingresos por exportaciones.
  • Episodios de aversión al riesgo en mercados emergentes.

En estos escenarios, el tipo de cambio podría moverse hacia S/ 3.55 o incluso niveles superiores, aunque el BCRP buscaría limitar movimientos extremos.


Escenarios optimistas: ¿un dólar por debajo de S/ 3.40?

En el extremo más optimista, algunos informes plantean la posibilidad de un dólar significativamente más bajo. Bajo este enfoque, el tipo de cambio podría ubicarse en un rango de S/ 3.00 a S/ 3.45, sustentado en:

  • Fortaleza macroeconómica del Perú frente a otros países de la región.
  • Debilidad estructural del dólar a nivel global.
  • Flujo sostenido de inversión extranjera directa.

Un estudio citado por la Universidad de Lima, por ejemplo, plantea un escenario optimista en el que el dólar podría acercarse a S/ 3.00, aunque este resultado es considerado poco probable por la mayoría del mercado.

Más realista es la proyección de estabilidad en el rango 3.40–3.45 durante el primer trimestre de 2026, especialmente si el contexto político se mantiene relativamente ordenado en la etapa inicial del proceso electoral.


Resumen de proyecciones institucionales

Las estimaciones para el cierre de 2026 pueden resumirse de la siguiente manera:

  • BCRP (encuestas de expectativas): S/ 3.43 – 3.50
  • BCP / BBVA: S/ 3.60 – 3.70 (escenario post-elecciones)
  • CEPEG y analistas independientes: S/ 3.45 – 3.55
  • Universidad de Lima (escenario optimista): ~S/ 3.00

Este abanico refleja que el riesgo principal no es económico, sino político y externo.


Implicancias para hogares y empresas

Para las familias, un dólar estable en torno a 3.40–3.50 implica menor presión inflacionaria en productos importados y mayor previsibilidad financiera. Para las empresas, especialmente importadores y emprendedores de e-commerce, este entorno favorece la planificación de costos.

En cambio, los exportadores y quienes reciben ingresos en dólares deberán gestionar con mayor cuidado su exposición cambiaria, especialmente si el sol se mantiene fuerte durante buena parte del año.


El panorama para el dólar en Perú durante 2026 es, en esencia, estable pero frágil ante shocks políticos y externos. El escenario base apunta a un cierre entre S/ 3.43 y S/ 3.50, con episodios de volatilidad que podrían llevarlo temporalmente a niveles más altos en el contexto electoral.

La fortaleza macroeconómica del país y la intervención activa del BCRP siguen siendo los principales anclajes de confianza. Sin embargo, en un año electoral, la prudencia será clave tanto para hogares como para empresas. Más que anticipar un nivel exacto del dólar, el reto será gestionar la incertidumbre en un entorno que, aunque sólido, no está exento de sobresaltos.